Au-dessus des vieux volcans, glissent des ailes sous le tapis du vent, voyage, voyage éternellement de nuages en marécages… 1 Jean―Michel Rivat; Dominique Dubois El día que Allan Verse vio una bandada de pájaros, un sábado otoñal de lluvia mansa aunque persistente, fue el inicio de una etapa de reflexiones filosóficas de su vida, acaso la única, cuya duración constó de unos veinte, veinticinco minutos, tiempo que duró la espera del colectivo que lo llevaría desde el puente Piedritas, en el centro, hasta Puerto Manzano, donde el artista angosturense residía en aquellos años. ―Si un pájaro cae en el bosque, ¿hace ruido? ―se preguntó en voz alta. ―¿Qué clase de pájaro? ―la voz lo sorprendió, tan profundas eran sus cavilaciones que había olvidado momentáneamente de que estaba esperando el colectivo con su amigo, Euclides “El Profe” Córdoba, docente de Educación Física y estudiante amateur avanzado de Filosofía. Allan Verse pensó unos segundos antes de admitir...