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El día que Alan vio una bandada de pájaros = Laura García Rodríguez


Usté dirá que no es posible, pero qué es lo imposible para alguien como Alan, acaso usté lo ha visto detenerse a reflexionar antes de... por eso le digo, es como le digo. Siéntese, tómese conmigo unos amarguitos mientras esperamos; quizá no sea hoy, quizá no sea mañana. No demos por perdido lo que ha alzado vuelo. Nada es imposible. Acá le cuento, casi de refilón lo vi, tardé en entender pero entendí. Me llevó mi buen rato juntar las ideas. Estoy seguro de que fue así.

¿Usté vio la tremenda bandada de pájaros? Ocupaban medio cielo con sus carcajadas y picos largos. Al principio llegaba esa risa desprolija, en el aire, una vibración que se iba metiendo en las clavaderas del techo; yo estaba arreglando el techo que con los últimos vientos se venía aflojando; y luego esa risa que se transforma clara en carcajada y las alas de todos esos pajarotes moviendo el cielo, oscureciendo el sol.

Alan enloquecido gritaba es mi oportunidad, es como mi sueño y corría de un lado a otro tras los pájaros juntando cosas. Para cuando me quise dar cuenta era demasiado tarde. Saltó del maitén ese y se agarró de las patas de la bandurria más grande.

No lo dé por perdido. Nada es imposible con Alan. Cualquier día de estos lo tenemos de nuevo mateando y divirtiéndonos con sus locas historias.

LGR/ 2026

Ilustración: "Pájaros volando", Francisco de Goya

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