No sabe si le molesta más el olor a sudor, a ropa sucia, a comida entremezclada o el movimiento que percibe infinito pero inútil. Si cierra los ojos se marea. Si los abre no soporta la oscuridad. Ya no puede expulsar nada más, es un saco vacío, un alma perdida, otra más; encerrada a presión y condenada a vagar por siempre en este mar inhóspito y frío. El rumor de las velas que contrasta con los gritos de los marineros, sus miradas cargadas de sorna cuando lo cruzan en cubierta. Ni siquiera les entiende cuando le hablan pero no hay que ser muy sagaz para interpretar lo que quieren decir. Embarcó en Valparaíso para reemplazar al dibujante Augustus Earle, convaleciente en Valdivia por las heridas sufridas durante el terremoto y posterior tsunami que provocó grandes destrozos. Aunque intentó convencer a su tío de que él es escritor y no dibujante fue inútil. Es una expedición científica inglesa, vas a conocer mundo y te vas a relacionar con gente importante, le dijo. Te recomendé ...