E n marzo los días empiezan a acortarse y llegando abril el río baja bastante, aun así no es posible vadear la recta de Rincón Chico. Por bajo que esté el río, mantiene un canal y mantiene una potencia que obliga a nadar para cruzarlo. Lo sé porque tuve que cruzar una tarde, medio de noche ya, vestido de pescador, con la caña en la mano y una bronca infernal. Ese día llegué tarde al río, tarde y molesto. Apurado, bajé la balsa del tráiler, los bolsos, las cañas y estacioné el auto debajo de los mimbres. Terminé de darle presión a la balsa, cargué las cosas y crucé el río. Ya del otro lado me puse el wather, las botas, el chaleco, armé la caña, elegí la línea y me puse a buscar una mosca. No encontré la que quería y tuve que poner una parecida. Algo es algo. Serían las siete y media. Tenía luz hasta las nueve. La tarde era fría y calma, el Limay corría potente entre mis piernas. Empecé a lanzar la línea, el mal humor me molestaba como un tábano. Es que la idea había s...

Alguien por favor que establezca una relación (paradigmática, sintagmática, loquefuere) entre Homero Simpson y Kafka. No lo entiendo, pero es genial...
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